Y les doy vida eterna, y jamás morirán ni habrá quien me las arrebate, porque mi Padre, que las dio, es más poderoso que nadie: por eso, nadie podrá arrebatarles de la mano de mi Padre. – Juan 10:28-29
¿Qué hace Jesús con los que son suyos, los que han creído en él?